Hillary se impone en Pensilvania

La ex primera dama afirmó anoche ante sus enfervorizados seguidores que “la marea está dando la vuelta”, tras conseguir una victoria cómoda gracias a trabajadores, mujeres y adultos blancos.

Hillary Rodham Clinton se salvó de ser eliminada de la competencia por la nominación presidencial demócrata, al derrotar la noche del martes a Barack Obama en las primarias de Pensilvania, con lo que revivió sus esperanzas de convertirse en la primera presidenta de Estados Unidos. Con 67 por ciento de los votos contados, la ex primera dama tenía una ventaja de 54 por ciento, frente a 46 por ciento de su rival.

Con la victoria en el industrial estado del noreste, que tiene más de doce millones de habitantes, Clinton reforzó su argumento de que los grandes estados están con ella, después de imponerse en California, Texas, Ohio, Nueva York, Nueva Jersey y Massachusetts. Esos son los mismos estados decisivos en unas elecciones presidenciales.

Sin embargo, el estrecho margen del triunfo no permitirá a la senadora por Nueva York apenas acercarse a Obama en el recuento de delegados, que serán los que en la convención de finales de agosto en Denver elegirán al candidato del partido para las elecciones presidenciales del 4 de noviembre.

Clinton intenta erosionar significativamente la ventaja de Obama en la pelea por los delegados hacia la Convención Nacional Demócrata. Esos delegados escogerán al candidato presidencial del partido en agosto. Pensilvania entregó 158 delegados comprometidos, que se repartieron de manera proporcional al voto obtenido por cada candidato. Antes de la cita de ayer, Obama aventajaba en 164 delegados comprometidos a Clinton, según las cuentas de la web especializada “RealClearPolitics.com”. También en el recuento total del voto popular el senador por Illinois seguirá por delante. Llegando a Pensilvania, su ventaja se acercaba al millón de votos, según CNN. Obama también ganó más estados que su rival.

La ex primera dama acudía como favorita a Pennsylvania, a pesar de que su ventaja en las encuestas, que hace sólo unas semanas estaba en el 15 por ciento, se había reducido al entorno del cinco por ciento. Algunos expertos aseguraron antes de las votaciones que Clinton debía retirarse si su margen de victoria no era amplio. Las encuestas a pie de urna confirmaron además la división en el electorado. Mujeres, blancos y mayores apoyaron a Clinton, mientras que los hombres, los negros y los jóvenes se decantaron por Obama.

Su victoria, aunque cómoda, no fue más que un paso hacia otra prueba crítica en dos semanas más, en Indiana. Carolina del Norte votará la misma noche, un estado con una población negra grande y donde Obama ya es un favorito claro. En un discurso antes simpatizantes luego de conocerse su victoria la noche del martes, Clinton dijo: “La marea está dando la vuelta. Algunos me dieron por derrotada y dijeron que me saliera”, dijo Clinton a sus partidarios. “Pero los estadunidenses no se dan por vencidos. Y ellos merecen a una presidenta que tampoco se da por vencida”, agregó.

“Ustedes hicieron oír sus voces, y gracias a ustedes, la corriente está cambiando”, afirmó entre ensordecedores vítores de sus simpatizantes y acompañada en el escenario entre otros por su marido, el ex presidente Bill Clinton, su hija, Chelsea, y su madre.

“Ustedes escucharon y hoy eligieron”, sentenció en una fiesta en la que se presentó el lema con el que Clinton quiere contrarrestar el “Sí, podemos” (“Yes, we can”) de Obama: “Sí, lo haremos” (“Yes, we will”).

Clinton ganó, como se esperaba, pese a haber gastado mucho menos que su rival en una campaña de seis semanas que permitió a ambos candidatos un intenso cortejo de votantes. cómputos tempranos en varios recintos mostraban a la ex primera dama adelante en la parte occidental del estado, incluyendo Pittsburgh, así como en el área alrededor de Scranton, con grandes números de votantes de la clase trabajadora. Obama iba adelante en Filadelfia y los populosos suburbios que la rodean. Obama reportó haberse gastado 11.2 millones de dólares en anuncios televisivos, mientras que Clinton gastó 4.8. Muchos líderes del Partido Demócrata temen que el forcejeo entre ambos aspirantes dañará las probabilidades de los demócratas para las elecciones presidenciales de noviembre contra el virtual candidato presidencial republicano, John McCain.

- Claves

Contra McCain

• Barack Obama felicitó anoche a la senadora Hillary Clinton por su victoria en Pensilvania. Obama señaló que las políticas económicas del presidente George W. Bush ofenden su conciencia, y agregó que el candidato republicano John Mccain no ofrecerá un cambio a la línea seguida hasta el momento, sino que ofrecerá cuatro años más como los actuales.

• 54 por ciento de los electores demócratas prefiere a Obama, mientras que 35 por ciento se inclina por Clinton, según un sondeo realizado para el semanario Newsweek entre 1,209 personas.

Ofrece “arrasar” Irán si éste ataca a Israel

••• La senadora Hillary Clinton utilizó las palabras más contundentes hasta ahora de la campaña electoral estadunidense al hablar de “arrasar” Irán si lanza un ataque sobre Israel. “Sea cual sea el estado del desarrollo en el que puedan estar de su programa de armas nucleares en los próximos diez años, durante lo cual puedan estúpidamente considerar el lanzamiento de un ataque sobre Israel, nosotros seríamos capaces de arrasarlos totalmente”, declaró a la cadena de televisión ABC. “Es una cosa terrible de decir, pero esa gente que dirige Irán necesita entender eso. Porque quizá eso les impedirá hacer algo que sería irresponsable, estúpido y trágico”, sentenció. Clinton desarrolló así una respuesta en una reciente entrevista en el que el periodista le cuestionó: “Si Irán lanzase un ataque nuclear sobre Israel, ¿cuál sería nuestra respuesta?”. Clinton aseguró: “Quiero que los iraníes sepan que si yo soy presidenta, atacaremos Irán”. Su rival, Barack Obama, criticó a Clinton. “Una de las cosas que estamos viendo desde hace años es que mucho lenguaje usando palabras como ‘arrasar’ en realidad no produce buenos resultados. Así que no estoy interesado en el ruido de sables”. (Washington • DPA)

Filadelfia • Agencias