La campaña de EU llega a Bagdad
Esta semana, la gira del candidato republicano McCain por Oriente Medio busca mostrar sus credenciales de seguridad nacional, mientras sus rivales Obama y Clinton siguen disputando los votos demócratas.
El senador John McCain llegó a Irak el domingo 16 de marzo por la mañana en un viaje que fue descrito como una visita de una delegación oficial del Congreso, pero que también sirvió para mostrar sus credenciales de política exterior mientras hace campaña por la Casa Blanca.
McCain, el virtual nominado presidencial republicano, veterano de la guerra de Vietnam (1965-1975) tenía programado reunirse con funcionarios, incluyendo el embajador de Wa-shington en Irak, Ryan C. Crocker, y el comandante militar estadunidense en el país, el general David Petraeus. Su agenda incluyó un encuentro con el primer ministro, Nuri al-Maliki, en vísperas del quinto aniversario de la invasión.
Muchos políticos iraquíes están monitoreando de cerca la contienda presidencial estadunidense, y algunos dijeron que la visita aumentaba su creencia de que, si McCain, de Arizona, sucedía a George W. Bush como resultado de los comicios de noviembre próximo, los militares del Pentágono tendrían una gran presencia en Irak por mucho tiempo.
“Esta visita confirma que los republicanos creen que la guerra iraquí es muy importante en el combate contra el terrorismo en Oriente Medio” valoró Wael Latif, un miembro independiente de la mayoría chiita en el parlamente iraquí. “Es un mensaje a Irán de que Estados Unidos nunca se irá, ni siquiera cuando Bush ya no sea presidente.”
Jalaladeen Sagheer, miembro importante del Consejo Supremo Islámico iraquí, uno de los principales partidos chiitas, describió la visita como “una propaganda para las elecciones estadunidenses” y dijo que mostraba el compromiso de McCain de permanecer en Irak. “Sugiere que los funcionarios estadunidenses cumplirán su promesa de quedarse.”
Algunos árabes de la minoría sunitas, que gobernó en tiempos del régimen de Sadam Husein, no estuvieron complacidos con la visita. “Si los republicanos ganan las elecciones, entonces nada cambiará realmente en Irak, y necesitamos un gran cambio para sacar a los ocupantes del país” opinó Abu Mohammed, 30 años, dueño de una barbería en Samarra, al norte de Bagdad. “Me gustaría mostrarle las escuelas y los hospitales, y cómo sufren las mujeres y los niños.”
Otro dueño de un comercio en Samarra, Hamif Saleh, 52 años, dijo que quería que los republicanos perdiesen los comicios. “Todo lo que quiero es a alguien que trabaje para componer mi país y no para destruirlo”, aseguró.
Los funcionarios estadunidenses en Irak dijeron que la agenda precisa de McCain no se daría a conocer por motivos de seguridad. Fue acompañado en el viaje por dos aliados políticos cercanos, el senador Joseph I. Lieberman, independiente por Connecticut, y la senadora Lindsey Graham, republicana por Carolina del Sur.
Los tres senadores también visitarán Israel, Londres y París. McCain dijo que el viaje no es principalmente político. El 14 de marzo les dijo a los reporteros: “Quiero enfatizar nuevamente que los tres viajamos como miembros del Comité de Servicios Armados”.
Mientras Obama y Clinton pelean…
Pero, el jueves McCain tenía previsto asistir a una comida de recaudación de fondos de 1,000 dólares el platillo en una casa en Londres. Su campaña ha dicho que el Congreso recibirá el reembolso por las partes políticas del viaje, incluyendo la comida.
Los asesores de McCain han sido cautelosos en lo referente a la percepción de que está aprovechando su viaje al extranjero para fines políticos. Ninguno de sus principales asesores políticos viaja con él, y su campaña ha sido cuidadosa en desviar todas las llamadas sobre el viaje a su oficina en el Senado. Pero creen que el periplo es claramente beneficioso para McCain, permitiéndole mostrar sus credenciales en seguridad nacional, mientras sus contrapartes demócratas continúan contendiendo por la nominación.
La nueva dinámica en Irak, con descensos significativos en las bajas militares de EU y civiles iraquíes, ha alterado significativamente el panorama político para McCain desde la primavera pasada, cuando las bajas de las tropas de EU aumentaron y su candidatura decayó. Un punto bajo de ese periodo para McCain llegó en abril de 2007, cuando hizo el ridículo por anunciar un paseo pacífico por un mercado de Bagdad que, de hecho, fue apoyado por tropas estadunidenses pesadamente armadas.
McCain intenta obtener políticamente mucho de cualquier aumento en el apoyo público por el esfuerzo de la guerra, habiendo apostado su candidatura a su apoyo a la escalada de tropas del presidente Bush. Mientras es cauteloso en ser demasiado entusiasta sobre Irak, McCain es excesivamente optimista la mayoría de las veces cuando describe lo que está sucediendo en Irak.
El mes pasado dijo: “Cualquiera que crea que la escalada no ha tenido éxito, militar y políticamente, y también en casi todos los demás aspectos, no conoce los hechos en la zona”.
Una encuesta realizada a finales de febrero por Pew Research Center for the People and the Press encontró que 48% de los estadunidenses piensa que la guerra va “muy bien” o “bastante bien”, comparado con 30% en febrero de 2007, aunque una mayoría sigue creyendo que fue un error invadir Irak.
Mientras, los senadores Barack Obama y Hillary Clinton continúan rechazando la escalada de tropas, argumentando que la reconciliación política que se suponía que iba a impulsar no ha ocurrido, y que ésta tendrá lugar sólo si se estimula con el prospecto del retiro de tropas.
Clinton pronunció un discurso sobre Irak el 17 de marzo, dando detalles sobre su plan para comenzar a retirar las tropas en los primeros 60 días de su eventual mandato (luego de haber aprobado en 2002-2003 la guerra por, dice hoy, “falta de información).
Para McCain las tropas podrían permanecer en Irak por 100 años, según un comentario hecho recientemente en una reunión en New Hampshire, aunque matizó con que no es que seguirían combatiendo, sino simplemente que mantendrían una presencia en la región.
(c) New York Times
Traducción: Franco Cubello
Bagdad • Solomon Moore



